Una alta ejecutiva fue despedida por beber, perder la llave de su habitación y dormir en una sauna en un viaje de trabajo a Austria: ahora reclama 88 millones de euros
Estamos hablando de una de las mayores indemnizaciones de la historia de Reino Unido
No es nada extraño que cuando vamos de viaje, se nos olvide la llave de nuestra habitación del hotel y tengamos que pedir otra en recepción. Hasta aquí, todo dentro de la normalidad de un simple despiste. Una alta ejecutiva de Reino Unido vivió una situación similar en una viaje de empresa. El problema es que ella decidió irse a dormir a la sauna y no pedir otra llave. Esta decisión, que podría haber quedado en anécdota, primero le costó el despido nada más llegar de Austria. Ahora lo que ella pide es una indemnización de 78 millones de euros, en lo que sería uno de los mayores pagos de la historia de Reino Unido. Este es el caso en el que están inmersos Shannon Burns y la empresa de software Gitpod. Recién contratada, Burns tenía un salario de 220.000 libras esterlinas y una bonificación de 78.000 libras. En 2023, fue una de las elegidas para viajar a Austria, y tras cumplir con sus obligaciones, tanto ella como otros trabajadores disfrutaron de la noche con alcohol. Al volver a la habitación, se dio cuenta de que se había olvidado las llaves. Su caso es particular, ya que tiene TDAH. Éste había sido comunicado a la empresa. Volviendo a la historia, Burns decidió irse a dormir a la sauna al no poder acceder a su habitación. A la vuelta del viaje, el director general calificó este comportamiento de intolerable, alegando que era “falta de responsabilidad profesional”. En 2023, fue despedida. Tras esta decisión, la alta ejecutiva señaló que todos sus compañeros habían bebido, pero que solo ella había acabado despedida. Dos años más tarde, el Tribunal Laboral de Birmingham falló a favor de Burns al considerar que se había producido discriminación. Calcula que sus pérdidas fueron de 78 millones de libras, misma cantidad que solicita como indemnización.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.